Planes, pulpo y tacos

Yo antes era muy precavida: medía todos los riesgos, escribía un plan, miraba los pros y los contras, agendaba, estructuraba y volvía a repasar.

Jajajajajajajaja. Pobre ingenua controladora. ¿Te imaginas intentar controlar la vida? Es que me tiro al suelo de la risa.

Aquí estamos pringando y remando según venga la corriente, la mayoría de las veces sin saber si hay un puerto seguro en el lugar al que nos dirigimos.

—¿Qué vas a hacer el año que viene? —me preguntó Débora.

Le encogí los hombros y le dije:

—Yo qué sé, si casi no sé lo que voy a hacer dentro de dos meses. Déjame ver cómo va el año y decido.

Ya no miro hojas con pros y contras en listados infinitos. Eso ya no puede ser mi mapa.

Ahora escucho a las tripas. Estoy segura de que ahí está la intuición, en la barriga. Y lo que me dicen ellas, pues hago.

Saben cosas mucho antes de que yo me dé cuenta de que existen. Ellas no me fallan.

Antes me tomaba tan en serio a mí misma que el miedo a hacer algo que me gustaba me paralizaba. ¡Tenía miedo a fracasar!

Jajajajajajajajajaja. Pobre criatura controladora.

Vivir es fracasar todo el rato. Y seguir a lo siguiente.

—¿Se me ha quitado el miedo? No.
—¿Por qué lo hago si me da pavor? Porque ahora soy tan consciente de que estoy por aquí un ratito, de que la vida se acaba sin avisar, que me entran unas ganas terribles de hacer lo que se me antoje, aunque sea temblando porque no sé si va a ir bien.

Si va mal, tendremos anécdota y haremos muchos chistes.

Esa es la frase que repite mi señor letrado cuando me ve preocupada de más. Esa y:

—La vida es para los valientes.

Yo valiente no soy, pero quiero hacer cosas, muchas cosas. Agarrar la ilusión todas las veces que pueda.

Esta semana te recomiendo eso: ilusionarte con chorradas muy pequeñas, como, por ejemplo, la idea de hacer algunos de estos platos.

Este pulpo con gambas, papas arrugas y un mojo con las tres hierbas tiene que estar en tu repertorio sí o sí.

Un relleno para tacos espectacular con ingredientes fáciles de conseguir con estos lares.

Guiso de contramuslos con chalotas y tomate es de esos que demandan tener pan cerca.

Los huevos pegan con todo, es lo que dice mi tía todo el rato. No sé yo si esta afirmación es válida, pero lo que tengo claro es que una Shakshuka se puede versionar de mil maneras y siempre está rica.

Una ensalada siempre resuelve y esta con edamame y quesito es un espectáculo.

Y yo sin dulce no las voy a dejar, este queque de ricotta, melocotón y almendras está para casarse con él.

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

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