Caramelo salado

Probé por primera vez el caramelo salado en París con Javi, verdad que suena bien; en París con Javi. ¡Nivelón! 

Podría haberlo probado en una pastelería de mi barrio o haber comprado un tarro en cualquier supermercado de los exóticos que tenemos en la islita; pero  no, fue en París. En una de estas chocolaterías maravillosas que hacen esculturas con chocolate y galletas de mil sabores. 

Ahí estaba el caramelo salado, desde que lo probé supe que iba a aprender a hacerlo y que iba a preparar una tarta con que llevara el toque del este caramelo tan especial. Y así fue, dicho y hecho; meses después nació mi tarta de queso con manzanas y caramelo salado, un espectáculo.

A estas alturas ya me considero experta del mundo mundial en caramelo salado, porque llevo años preparándolo y he regalado botes llenos de amor o caramelo salado, como ustedes prefieran, a gente que sé que lo va a disfrutar. Y como ya saben que digo siempre «Sharing is caring» así que hoy me toca hacerle un hueco por aquí a esta receta porque se ha ganado a pulso un hueco en mi hogar y sé que tiene muchos fans. Es lógico. 

Caramelo salado bote

Ingredientes

100 gr azúcar

150 gr de nata para montar

20 gr de mantequilla sin sal

1/4 cucharada de sal gruesa 

Preparación

🍬1. Pon en un cazo el azúcar y caliéntala hasta que forme un caramelo de color marrón claro. Ten a mano una cucharada de madera para revolver.

🍬2. A continuación, le añades la nata. ¡Quieta ahí que esto tiene truco! La nata tiene que estar calentita, yo la calienta en el micro, la vas añadiendo con mucho cuidado porque el caramelo se va a alterar un poco. Una vez echas la nata tienes que empezar a revolver, no te asustes porque el caramelo puede endurecerse y parecer que se ha estropeado, es porque la temperatura de la nata lo enfría. Paciencia y sigue revolviendo que el caramelo empezará a derretirse y se integrará. Te lo prometo.

🍬3. Cuando tu caramelo tenga un bonito color  dorado, bajas el fuego y le añades la mantequilla y la sal.

Y ya está, la única dificultad que tiene es que no te vuelvas loca al ver como el caramelo empieza a parecer un poco un chicle cuando incorporas la nata. No te asustes, vas bien, paciencia y a remover. 

Eso sí ten mucho cuidado porque hay pocas cosas tan dolorosas como una quemadura de caramelo jejee, así que es para valientes. 🥧🥧🥧🥧🥧🥧🥧🥧🥧

Yo lo hago para poner por encima de la tarta de queso con manzanas. Ya lo sé #gordopapismo. Pero conozco yo a una que moja galletas en este caramelo y   con un queque queda genial. 

Y ahora si has llegado hasta aquí, yo te confieso un secreto; aún a riesgo de que me quiten la corona de reina Gordapapa tengo que contar la verdad;  a mí no me gusta el caramelo🙊

Solo me divierte prepararlo. Hay que quererme así, tal y como soy.

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

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