Hoy lo traigo facilito, porque para complicada está la vida.
Una de mis cenas y comidas favoritas, sobre todo cuando no tengo ganas de prepararme nada, pero mis tripas rugen como un león.
Ensalada de tomates, atún y cebolleta con muuuucho limón, mucho más del que es necesario y un poco de aceite de oliva virgen extra. Ya está, ni sal le pongo.

Simplificar siempre me da alegrías.
Entre más nublada estoy, más simple hago las cosas.
Y así todo se pone en su sitio, dejando hueco para que las cosas ocurran.
¿Tienen algún ritual, receta, consejo, rutina que les haga la vida más sencilla?
Cuéntenme que me quiero copiar.