El gofio, harina de millo (maíz) tostado, un alimento que ya consumían los aborígenes y que ha «matado» mucha hambre en esta islita.

Mi abuela siempre me contaba que de niña, durante la posguerra, iba a trabajar a las tomateras y se llevaba una pella de gofio (una masa blanda de gofio, agua, un poco de azúcar y, cuando había, un poquito de aceite) en el bolsillo para tomar a media jornada y así engañar al estómago hasta llegar a casa.
Tiene un efecto saciente brutal y al ser una harina tostada, la puedes incorporar a cualquier elaboración sin tener que cocinarla previamente, por ejemplo, como se ve en la foto; con leche calentita.
Creo que todo el mundo debería de visitar un molino de gofio alguna vez.
Al entrar el olor a gofio recién tostado lo invade todo, absolutamente todo y llevarte a casa un cartucho de gofio todavía calentito es un placer, de esos baratos que se disfrutan a tope.
Y ahora les toca a ustedes, por una ración de croquetas»Platos que se pueden elaborar con gofio»1️⃣, 2️⃣, 3️⃣ responda otra vez.