Gachas #denada con sabor a Cappuccino

Toda esta aventura empezó porque alguien me dijo una vez «¡Desayunas gachas!» «Enséñalas por Instagram y así las veo».

Hace nueve años la gente me miraba fatal cuando decía lo de las gachas, pero, claro, si cambiaba la palabra por #porridge todos levantan las cejas con una mezcla entre sorpresa y admiración y me preguntaban ¿Y eso cómo es?

Así que nada, porridge se quedó para el postureo y gachas #denada para mis tontás.

Me ha dado tiempo de prepararlas de mil sabores distintos, principalmente, porque soy más vieja que el hilo negro. Y si a eso le sumas que el gordopapismo es fuerte en mí. Pues las cuentas salen.

Pienso ir enseñando poco a poco por aquí, todos las opciones que he ido recopilando durante estos años. Y estas con sabor a cappuccino me han parecido apropiadas para empezar, porque quiero café. Necesito café. Me muero por un café. Quiero un café solo. También un Café Latte y cuando se me acabe un cappuccino. Y ya si eso luego uno con hielo. ¡Qué alguien me traiga uno, por favor!

Gachas #denada con sabor a cappuccino.

Ingredientes

1 vaso grande de leche (o la bebida vegetal que prefieras)
1 rama de canela
3 cucharadas (grandes, que nos conocemos) de avena en hojuelas
1 cucharadita de café instantáneo descafeinado (si tienes suerte y puedes tomar café, sustitúyelo por un café solo)
Una pizca de cacao en polvo
Endulzante al gusto (azúcar, panela, stevia… Lo que te apetezca y la cantidad que te guste)
Opcional:canela en polvo

Porridge o gachas con sabor a cappuccino
  1. En un caldero pon a infusionar la leche con la rama de canela. No tiene que llegar a hervir a fuego fuerte, porque se te quemará. Ponla a fuego medio y controla la temperatura. Obviamente entre más tiempo la tengas ahí, más sabor a canela tomará. Pero como tampoco nos interesa pasar la mañana pendiente del fuego entre siete y diez minutos nos bastará.
  2. Pon la avena en hojuelas, el café y si te apetece endulzarlas ahora es el momento, ponles el azúcar o edulcorante que prefieras. Remueve suavemente hasta que la avena esté cocida y tenga la textura que a ti te guste. Hay a quien le gusta muy espesa, yo la prefiero algo líquida y con el copo bien deshecho.
  3. Ponla en un bowl y cuando aún estén calentitas espolvorea con ayuda de un colador un poco de cacao por encima. Y si te apetece un poquito de canela en polvo.
    ¡A disfrutar!

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

Deja un comentario