Alegrías y Shakshuka

Alguien me dijo esta semana que «voy buscando la alegría por los rincones».


Al principio no sabía si me estaba llamando «básica», ya saben esa gente que va con el «siempre smile» por bandera.

Esos que te dicen «no estés triste», cuando te ven llorar porque se te murió tu gato. O peor los que cuando te ven desbordada como un río con demasiado causal, te miran muy fijamente, guardan unos segundos en silencio y luego sueltan «claro, esos son épocas, lo que tienes que hacer es salir más y distraerte.

«Eso son dos cervecitas en una terraza y se te quita todo».
Le comenté mi preocupación porque tuviera esa imagen de mí.
Y me dijo que no, que se refería a buscar constantemente pequeñas actividades que me hicieran ilusión. Según ella lo hago todo el rato en el curro, en el hogar, con los amigos.


Y entonces la entendí, le insistí en que esos son mis «oasis» y que tenía razón, me los creo yo. No para huir de la realidad, que a veces es asfixiante, es solo para poder coger aire y seguir batallando. Bueno, y en ocasiones para celebrar la calma.


Adoro cuando la vida me regala una época de calma, la saboreo, la disfruto, me relamo, como cuando te permites un capricho dulce después de mucho tiempo sin poder disfrutarlo. Y me tomo mi tiempo para deleitarme, porque sé que no son eternos y que yo tampoco.


Así que hoy traigo eso 5 momentos de deleite, 5 oasis en mitad del desierto, 5 ilusiones en la vida diaria, es decir 5 recetas que te harán entender que esta vida a menudo es preciosa sin tener que matarte cocinando.

Es más, te diría que si no le encuentras sentido a nada, encendieras un fogón, pillaras un caldero, preparases algo rico y que lo disfrutarás.

Si no te ves capaz de saborear, regala esa comida a alguien que la merezca y agradece que esté en tu vida. Es una fórmula mágica, para que la alegría pase por tu puerta unos segundos.
Se evapora rápido, así que ten los ojos abiertos para verla.

La shakshuka, que tantas alegrías nos dio en el confinamiento. Tengo que proponerme hacer la versión tradicional de esta maravilla. Si no tienes las verduras que nombro, improvisa,quedan deliciosos igual estos huevos.

Estos pimientos del piquillo rellenos de falsa bechamel y atún son de mis favoritos y si le pones más pimentón dulce de la Vera del que es necesario le da un gustito como a gamba al relleno de atún muy agradable.

Este bocata de brochetas de cerdo con manzana verde es una fiesta, la mezcla de sabores es brutal y el frescor que le da la manzana verde es pura alegría de vivir. Te recomiendo MUCHO, que le añadas el queso feta y la cebolla roja.

El pan plano de Ikea con dos rellenos distintos es una idea genial para solucionar una cena de viernes, cero trabajo y un diez asegurado.

Tengo unas ganas locas de hornear de nuevo este queque de naranja sin lácteos. Es el más jugoso, ligero y agradecido a este lado del Atlántico.

Me voy a planificar las «alegrías» para esta semana, porque no vienen solas.

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

2 comentarios sobre “Alegrías y Shakshuka

  1. Hola, guapa!!!Estoy intentando abrir el enlace de la shakshuka y no se abre. No sé si es algo que sólo me pasa a mi. Los otros enlaces no tienen problema. Muchas gracias!!!!
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