Esto no va de cine ¡Ojalá! Pero no, quiero hablar de las actrices secundarias de su propia vida, ese grupo de personas,en su gran mayoría mujeres, que ponen todo en pausa porque les toca ser secundarias en su historia.
Laura se ha quedado sin fines de semana por amor, no de ese romántico que te deja con agujetas en partes del cuerpo que ni sabías que tenías. ¡Ojalá! Pero no, por amor a su madre.
Ahí está intentando paliar los estragos logísticos que supone cuidar a alguien mayor y con sus facultades mermadas sin intentar perder su norte.
Es tan maravillosa, observarla es puro aprendizaje.
Maneja el Excel a nivel empresarial, aprende a un ritmo trepidante cualquier herramienta informática que le facilite la vida con el mismo arte que prepara sopa para cenar o resuelve los problemas de su descendencia.
Y no le da importancia. Si pusiera todas sus actividades y energía en cualquier negocio, ya sería rica. ¡Qué cabeza! ¡Qué capacidad de resolución! La admiro mucho.
No se queja, al menos no en alto. Debería de quejarse ¡Vaya situación dura! Pero ella decide enfocar su energía a buscar soluciones.
Federico, ha puesto su calendario a merced del cuidado de su padre.
Ahora que,por fin, tiene estabilidad económica y está sano con un manzano,podría pasar todo su tiempo libre dedicado a todas esas aficiones que tiene y con las que tanto disfruta. Pero su prioridad es llegar temprano a casa para ayudar a su padre a la hora de acostarse.
La vida se le ha puesto muy demandante y sabe que irá más. Se empeña en crear oasis que le permitan respirar a ratitos para pillar fuerzas y seguir luchando por llevar lo mejor posible el deterioro físico y cognitivo de su referente en la vida.
Le admiro mucho. Lo observo y aprendo. Se refugia en la música,los libros, el cine, las buenas charlas y los amigos de verdad. Es muy listo.
María está rodeada de personas que la necesitan todo al día al llegar a casa.
En el trabajo se dedica a poner orden y limpieza, a un ritmo frenético, mientras los demás disfrutan.
Es un jabata.
La vida le ha dado en pocos años toda clase de disgusto. Ella decidió apretar los dientes y seguir caminando, a veces incluso sin fuerzas. Pero no para.
La admiro. Veo como al llegar de una jornada extenuante se enfrenta a atender a su padre como si fuera a un bebé y a su bebé, que tanto la necesita, casi sin padre. Sin olvidarse de su niña preciosa, que le ha tocado madurar tanto que ya está en su equipo.
La admiro mucho. Tiene un coraje, un arrojo y una fuerza digna de una folclórica,pero ella se presenta al mundo como una actriz secundaria.
Sé que la entrega y el sacrificio a estos niveles son casi inaguantables a nivel de salud mental y para mí son caldito para el alma.
Ninguna de estas personas le da importancia a lo que hacen, no se sienten héroes ni con superpoderes especiales. Solo cansados, agotados y con ganas de alegría.
Yo veo tanto amor en esa aceptación de la situación. Solo el que ha pasado por algo así, sabe que a veces, a ratos, el amor se olvida;porque gana el cansancio, la impotencia y el dolor ganan. Los abrazo.
A ellas y a él les dedico los platos de hoy. Todos tienen en común que reconfortan.
En realidad yo preferiría invitarlos a todos a un viaje de desconexión por Europa,pero como para eso no tengo, se tendrán que conformar con esto.
Empezamos
Esta crema de batata, zanahoria y calabaza es la favoritísima de mis gremlins. El puré naranja lo llaman ellos. Esto calienta hasta el corazón de un Grinch.

Estas berenjenas rellenas de calabacín son muy sabrosas y lo que lleva no es bechamel,aunque lo parezca.

La golden soup o sopa dorado fue el descubrimiento de este invierno. La adoro, aromática, suave y deliciosa.

Si todavía no has hecho estos pimientos del piquillo rellenos de rape,no sé a lo que estás esperando. No es que yo quiera insistir,pero congelan genial (guiño,guiño,codazo,codazo).

Y por último,el rey de la comida que te ganas de vivir el pollo asado más fácil de la historia de la humanidad. Eso sí, te advierto de que será duro volver a comprar un pollo asado de esos que dan mil vueltas ya casi al borde de la deshidratación.

Por ideas para comer no va a ser.
Y ahora venga a pedir un favor, yo siempre pidiendo; si te gusta lo que hago y creas que a alguien a quien le puede interesar, compártelo.
Harás mi vida mucho más fácil y tendré tiempo para seguir repartiendo el gordopapismo por el mundo.
Gracias por estar.