Debería de buscarles nombres a estos sandwiches, porque los llamo tan literalmente, que es una mera enumeración de sus ingredientes y aunque es una información útil, se me antoja poco poética.
En fin, vamos a por estos sandwichitos que amo, tengo una libreta en la que escribía antes todas las variedades de sandwiches que hacía con dibujitos chungos de sus presentaciones y todo. Ahora soy tan caprichosa que voy variando rellenos sin apuntar nada de nada.
Y,claro, se me olvidan; porque soy el ser humano más despistado del planeta. Así que para ser más eficiente y no tener que recurrir a ese famoso “¿Tú te acuerdas de los sandwiches aquellos que preparamos en el cumple?¿Qué llevaban?”. Pienso ir recopilando por aquí las versiones que vaya haciendo y aquí paz y después gloria.

Sandwiches triples de aguacate, huevo y zanahoria.
Pan de molde
2 cucharadas Mayonesa
1 cucharadita pequeña de Mostaza
1/2 Zanahoria grande
2 Huevos sancochados (es lo mismo que hervido, vamos, un huevo duro)
1 Aguacate pequeño
Zumo de limón
Pimienta negra
Sal
Preparación
1. Ralla la zanahoria y pica el huevo duro en brunoise (cuadraditos pequeños). Mézclalo todo con la mayonesa y la mostaza.
2.Machaca el aguacate con ayuda de un tenedor y ponle un chorrito de zumo de limón, sal y pimienta negra recién molida al gusto.
3. Coge tres rebanas de pan de molde por sandwich. Estas cantidades te darán para aproximadamente 5 sandwiches triples. Una una rebanada de pan de molde con la mezcla de huevo y zanahoria, sin miserias, pon bastante, asegúrate de que no se salga por el borde para que luego no se desparrame. Antes de poner la siguiente rebanada encima, pon una ligera capa de esa mezcla en la cara del pan que va a estar en contacto con el relleno. Así servirá de “pegamento” y no se abrirá al cortarlo.
4. En la siguiente cara de la rebana pon la mezcla de aguacate, sé generosa y acuérdate de untar la cara de la rebana del pan de molde que va a servir de cierre con la masa de aguacate,para que no se desmorone al cortarlo.
Y listo.

Ahora le tocan el turno a los de jamón serrano, queso majorero y cebolla caramelizada.
Sé que hay gente que opina que el pan de molde no puede ir con jamón serrano, siempre digo que esa gente no ha probado unos maravillosos que hacen en el Pizco, una cafetería especializada en sandwiches de la capital de la isla de Gran Canaria.
Son insuperables, pero yo me animo a hacer en casa mi propia versión y añadirle el dulzor de la cebolla caramelizada.
Si no te apetece hacerla tú, compra un bote, no pasa nada, en cualquier supermercado grande vas a encontrar botes de cebolla caramelizada. No te sientas culpable de pillar uno si no te da la vida.
Sandwiches de jamón serrano, queso majorero y cebolla caramelizada
Ingredientes
Pan de molde
Mayonesa
Queso majorero semi de pimentón
Lonchas muy finas de jamón serrano (tienen que ser lo más finas posibles)
Cebolla caramelizada
Preparación
1. Unta una capa del pan de molde con mayonesa y por encima el queso majorero recién rallado. El orden de los elementos es importante.
2. Luego por encima pon las lonchas de jamón serrano, extremadamente finas encima del queso rallado, pártelas y quítales el exceso de grasa para que se puedan comer más fácilmente.
3. Por último unta la capa que vas a usar para cerrar el sandwich con la cebolla caramelizada.
Cómo hacer la cebolla caramelizada en tu hogar
Ingredientes
2 cebollas blancas grandes
75 ml de aceite de oliva
1 pizca de sal
Agua
Preparación
La gracia de esto está en que dejes que la cebolla suelte sus azúcares naturales cocinándola a baja temperatura durante unos 80 o 90 minutos.
Pela y corta la cebolla (yo para los sandwiches la corto en brunoise), ponla en un caldero lo suficiente pequeño para que el aceite la tapa del todo. Pon la sal.
Una vez tengas la cebolla con el aceite y la sal en el caldero ponla a fuego medio bajo con tapa unos 10 minutos. Remueve y baja la temperatura del fuego a bajo. Ahora te toca remover cada 10 minutos. Tienes que intentar que no pille mucho color la cebolla. Remueves y vuelves a tapar cada diez minutos.
Si ves que la cebolla no ha soltado suficiente agua, puedes añadirle agua tú para que genere el líquido suficiente.
Lo normal es que a los 80 o 90 minutos ya haya soltado todos los azúcares, pasado ese tiempo, lo destapas y deja que se dore. Ya la tienes lista, se conserva genial en la nevera en un bote de cristal.
Es obvio que se requiere de tiempo para hacerla, no es difícil, pero sí que necesita atención. Así que si vas con prisas, recuerda que la opción de comprarla ya hecha en el supermercado es genial.
Espero que disfruten de estos sandwichitos tanto como yo lo hago.