Auroras boreales y natillas de dulce de leche

Sentada en la cama de esa habitación blanca podía ver la ventana a la izquierda, tenía esas persianas absurdamente difíciles de limpiar que suelen poner en oficinas. Si alguien mira una instancia y lo primero que piensa es en lo difícil que sería la logística para poder dejarla impoluta, puedes tener clarísimo a la clase social que pertenece. Es un indicador claro. 

Me sentí afortunada, porque alguien la había dejado a medio subir y, gracias a eso, podía ver el mar. No eran unas vistas espectaculares que te dejaran ver ese manto azul que lo rodea todo. ¡Qué va! 

Si girabas un poco los ojos a la izquierda podía ver en la esquina inferior izquierda de la ventana un poco del agua que rodea al muelle. Y un poquito de cielo. De eso también llegaba. 

Y fue suficiente. 

Me pareció que aquellos dos azules eran los más lindos que podía ver y lo agradecí. No podía moverme mucho más y me iba a tocar pasar así una noche larga, sola, muy sola, porque el COVID o el destino lo había decidido así. Estaba tan en calma que no me molestaba ni el dolor ni el cansancio. 

Pasaría la noche en vela vigilando el drenaje, así que como pude estiré la mano y alcancé a poner la radio. ¡Lo que me acompañó esa radio! Eso sigue presente, la radio siempre está.Escuché historias durante un par de horas y de madrugada tomé una decisión: yo quería ver la aurora boreal. 

A lo mejor tenía que haber estado  más pendiente de las indicaciones del doctor y vigilar los líquidos que salían de mi cuerpo, pero yo entre mirada y mirada chequeando que todo estuviera en su sitio me iba a admirar la aurora boreal en mi cabeza.

Nunca había pensado mucho en ella, la verdad, de entre mis miles de obsesiones,  esas luces mágicas en el cielo no eran ninguna prioridad. Y de repente no quería otro destino. 

Ni quería morirme sin haber visto ese espectáculo que parece hecho con efectos especiales.

Me parece lógico  que los antiguos pensaran que las auroras boreales eran espíritus y hay muchas leyendas y mitologías en torno a ellas en todos los países que tienen la fortuna de contar con ese fenómeno natural tan mágico.  Lo único mejor que la magia es la ciencia. 

Tres años han pasado ya desde que se me ocurrió eso de ver en directo la aurora boreal sentada en la cama de aquel hospital. ¿Has ido tú a verlas?

Pues yo tampoco. 

Ya, ya sé que la guagua no pasa por ahí, es un viaje costoso, que requiere de otro bien preciado que es el tiempo y de suerte, porque, claro, por lo que sea, a la aurora boreal le da igual que tú hayas viajado muchos kilómetros, parado tu trabajo, pasado frío en mitad de la noche o que lleves horas esperando por ellas. Le da lo mismo, porque la naturaleza es caprichosa y por mucho que quieran predecir los fenómenos atmosféricos, el margen de error está ahí. Y puede que no aparezcan.

Yo todo eso lo sé, pero quiero ver auroras boreales o al menos intentarlo. 

Y lo más importante, no quiero dar por hecho que tengo tiempo ilimitado para hacer lo que sueño. Voy a poner mis sueños en la lista de prioridades.

Mientras, me conformo con mirar mil fotos, vídeos, documentales y volver a ver “Doctor en Alaska”. 

Dejo por aquí 5 recetas de esas que podrían hacer hasta ensimismada pensando en tus desvaríos mentales y me voy discretamente a seguir soñando despierta. 

Ensalada de lentejas y melocotón con aliño de tahini de le hace la boca agua al pensar en ese aliño, una vez aprendes a hacerlo vas a querer usarlo para todo. La que advierte no es traidora, es avisadora.

Gambas marinadas verano, gambas, tomates. ¿Tengo que añadir algo más para convencerte?

Muhammara no conozco a nadie que la haya probado y no le guste. Es de esas recetas que te valen para un picoteo entre amigos, una cena sola en casa o como entrante de cualquier comida.

Ensalada de espinacas, tomate seco y pollo perfecta para aprovechar los trocitos de pollo que te sobraron de alguna comida. ¡Aquí no se tira nada!

Y el puntito dulce se los dejo con estas natillas de dulce de leche que no requieren de pasar calor para poder hacerlas.

¡Coman rico, vivan fuerte y brinden por los que no estén!

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

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