Modas, espirales y exotismo.

“Ese vestido que llevas es muy parecido a uno que llevaba yo en los 70, pero el mío era de tela buena. Ya no hacen ropa con tejidos así”. 

La señora me sentenció tremendas frases sin un hola antes ni na de na. No le hizo falta. A mí tampoco. 

La escuché un rato y empezó a divagar sobre que la moda es cíclica y que no vale la pena tirar nada, porque todo vuelve, si esperas el tiempo suficiente. 

Me hizo gracia lo del tiempo suficiente, le insistí en que ya yo sí que tenía encima el tiempo suficiente como para entender que la vida nunca es lineal; más bien es una espiral que se pliega sobre sí misma. 

Las adolescentes visten como lo hacía yo a los 14 años y las veo por la calle y pienso “eso ya me lo puse”, “eso ya me lo puse” “y eso,también”. La señora se empezó a reír al escucharme y me dijo que eso mismo le había pasado al verme a mí.

Tengo claro que las locas se atraen y terminamos charlando sobre la importancia de no repetir errores para salir de círculos que has heredado y que no son tuyos. Ya sé que pasar de los pantalones bajos de cadera a eso es un poco fuerte, sobre todo si tenemos en cuenta que estaba hablando con una completa desconocida. Peeeero así soy y así hay que quererme. 

Es difícil romper patrones aprendidos del hogar en el que te criaron, porque la mayoría de las veces no eres capaz de verlos. 

Ya lo dijo una señora mucho más lista que yo “quien no se mueve, no nota las cadenas”. 

Si algo me da miedo es eso, no notar las cadenas. 

Vivir sin hacer ruido y con miedo a hacer lo que me gusta. Eso me da pavor.

El otro día me llamaron valiente. No soy de eso yo, lo que pasa es que lo que me da miedo es quedarme quieta. 

Tengo tantas ganas de vivir que se me lisa el pelo al pensar que se me queda algo atrás. 

¿Puede que esa sea la razón real por la que me paso la vida probando recetas e ingredientes nuevos? Puede ser…puede ser. 

Lo de hoy va de exotismo. Estoy un poco obsesionada con animar a todo el mundo a probar recetas nuevas. Tengo una campaña muy fuerte y con la que doy mucho la lata para que intenten “una receta nueva al mes”. 

 Me parece un objetivo fácilmente alcanzable y que implica que en un año te sabes doce recetas nuevas. Eso es casi medio mes sin repetir plato. 

Estos fideos de arroz con gambas y pistachos son un clásico en mi hogar cuando no tenemos mucho tiempo para cocinar. Se hace en lo que los niños se van quitando los uniformes y lavándose las manos. ¿Ya les he dicho que soy vaga?

Este pollo con anacardos no necesita de conocimientos culinarios para obtener un resultado muy digno.

Naranja,salmón, aguacate rápido,muy rápido y fácil,muy fácil. Además lo puedes aprovechar para cambiar el arroz con mucha rúcula y canónigos y plantarte una ensalada templada espectacular.

Tacos con proteína de guisantes. No te asustes si no encuentras las proteínas de guisantes. Usa soja texturizada o si zampas carne, ponle carne picada de ternera o de cerdo. Incluso con pollo quedan divinos.

Soy la mejor, me puse a intentar copiar un plato sin haberlo probado nunca. 🤡Así de ridícula soy. ¿Se parecerá al de VIPs? Pues no lo sé, porque no lo he probado nunca 🤣.

Pero alguien que trabajó allí muchos años me contó que la salsa que usaban era teriyaki. Bueno, mi versión es distinta, pero queda muy rico y les prometo que es refácil.

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

Deja un comentario