Más que Gildas

En pocos sitios he salido más feliz que cuando visité Bilbao.

Vermut, Marianitos, anchoas y pintxos por todos lados.

Mi idea del cielo es una de esas barras divinas llenas de bocaditos llenos de sabores, texturas y aromas.

Sé que lo de las anchoas y boquerones (ya sé que es lo mismo, que según cómo lo prepares lo llamas de una manera u otra, ya lo sé) es de esos productos que amas u odias. No hay término medio. Son sabores tan potentes que polarizan.

¿Se acuerdan del capítulo de Futurama en el que batallan por la última lata de anchoas? Y cuando la consiguen y la ponen sobre una pizza, todos acaban horrorizados mientras que el que viene del pasado les dice eso de “¡Aaah! Claro, la primera vez que la prueban no le gusta a casi nadie”.

Bueno, pues es “casi nadie” soy yo. La primera vez que comí anchoas fue en un restaurante de cocina mediterránea y aquello me flipó. Amor a primera vista.Amor eterno e incondicional. 

Amo esta idea de implementar la Gilda tradicional, que comida aceituna, piparra y anchoa, con algún boquerón en medio. Me pueden criticar, pero me va a dar igual. Me chiflan.

Y servirlas así, sobre pan tostado con tomate cortado pequeñito y un chorrito de aceite de oliva por encima es un sueño de una noche de verano. 

Lo de que la Gilda se llamé así por Rita Hayworth, la actriz, porque era salada, verde y un poco picante me da la vida misma. 

«Más que Gildas»

Ingredientes 

Pan

Tomate 

Aceitunas

Anchoas

Boquerones

Piparras o guindillas

Aceite de oliva 

Preparación 

  1. Tuesta el pan hasta que esté dorado. Ponle por encima el tomate cortado en cuadraditos (brunoise).
  2. Haz una banderilla con ayuda de un palillo de madera donde alternes las aceitunas, las guindillas, las anchoas y los boquerones a tu gusto.
  3. Pon esta banderilla encima del tomate y corona el asunto con un chorrito de aceite de oliva. 

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

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