Hojaldre relleno de queso y espinacas

He dicho una mentira, yo no hice esta receta.

La preparó mi gremlin número 2, tiene 8 años. Acaba de descubrir que le encanta el hojaldre, de pequeñito no le gustaba que las hojas se deshicieran al morderlas, esa textura lo desconcertaba.

Pero ahora es fan total y me pidió algo con que tuviera esa masa fina y crujiente.

Vi las espinacas y le dije, pilla un trozo de queso, que tengo una idea.

Le chifló. Y eso que al principio protestó porque no tenía salsa de tomate.

Meter a los niños repudiosos en la cocina es siempre un acierto. Acostumbrarlos a olores, texturas y sabores siempre tiene beneficios.

Aunque a veces sean muy a largo plazo.

Mi gremlin 2 es muy sensible a los olores y a ciertas texturas. Eso lo descubrí cuando pudo verbalizarlo, pero antes pasamos por varias batallas.

Siempre respetando sus tiempos e intentando no ser invasivos hemos descubierto un mundo nuevo para él. Pasito a pasito.

El paladar se educa, siempre que una tenga ganas, claro.

Lo que más le gusta es cortar. Lo de pintar con huevo, no lo soporta mucho. El olor del huevo crudo le da hasta náuseas. Pero a mí esa parte me encanta, así que se convirtió en una misión de equipo.

Eso sí, las semillas de sésamo las tuvimos que racionar, porque hasta las robaba.

En cualquier caso, esta idea sencilla con hojaldre es siempre divertida y puedes ponerle el relleno que te apetezca.

¿Qué le pondrías tú?

Hojaldre relleno de espinacas, cebolla y queso

Ingredientes

  • 1 lámina de hojaldre
  • 150 g de queso semicurado de cabra recién rallado
  • 80 g de espinacas frescas
  • 1/2 cebolla blanca
  • 1 huevo batido (para pintar el hojaldre)
  • Semillas de sésamo (opcional, para espolvorear por encima)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 ºC.
  2. Desenrolla la lámina de hojaldre y colócala sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
  3. Reparte por encima el queso rallado, las espinacas y la cebolla cortada en tiras finas.
  4. Enrolla el hojaldre sobre sí mismo formando un rollo.
  5. Corta el rollo en rodajas de unos dos dedos de grosor.
  6. Coloca las rodajas sobre la bandeja forrada con papel de hornear.
  7. Pinta cada pieza con el huevo batido y espolvorea por encima unas semillas de sésamo (si te apetece).
  8. Hornea hasta que el hojaldre esté dorado y bien cocido.

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

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