¡Qué coraje da! Tú preparas un queque con todo el amor del mundo, huele que da gloria, está dorado, esperas a que se enfríe, lo cortas y ¡Bingo! Una miga suave, esponjosa, un sabor a masa casera espectacular, pero ¡Uuupps! Todos los trocitos de chocolate se han ido al fondo. Bueno, como a mí esoSigue leyendo «Cinco trucos para que los trocitos de chocolate no acaben en el fondo del queque.»