¿Sabes esos momentos en los que todo te queda grande? ¡Ojalá me refiriera a la ropa! Pero no, ya sabes, cuando vienen todos los problemas juntos y casi no te dejan especio para respirar. Ahí toca simplificar. No sé la manía que tiene la vida en hacer que caiga el chaparrón de golpe, si losSigue leyendo «Sartén con huevo y menos es más.»