Cuando era adolescente, en El Corte Inglés vi cómo vendían canapés al peso.Observaba esas tartaletas pequeñitas, que se zampaban de un bocado, fascinada.Todas en fila, en perfecto orden, como soldados bien entrenados. Cada una con sus colores, se me antojaban con la fuerza de los mares y el ímpetu del viento. Pero al mirar elSigue leyendo «Canapés, bandejas y obsesiones»