Este postre fue un obsequio en agradecimiento a una persona que me había hecho un favor, al preguntarle sus dos ingredientes favoritos para prepararle algo contestó «el chocolate blanco y el dulce de leche me vuelven loca».Y ahí estaba yo, dándole vueltas a la cabecita para ver lo que salía con esa mezcla.Se me ocurrió hacer un blondie, que es el hermano rubio del brownie, con chocolate blanco y dulce de leche. Nunca había hecho uno con dulce de leche así que me pareció una excusa genial para ampliar recetario.

El resultado triunfó tanto que me estoy dando prisa en escribir por aquí la receta para evitar el acoso al que me he visto sometida por los que lo probaron y por los que vieron y babearon con la foto en Instagram.Les recuerdo que es una receta genial para principiantes porque no hay que saber cocinar para que te salga un resultado profesional, solo necesitas un bowl, unas varillas y un horno, te prometo que te saldrá a la primera si sigues todos los pasos.

Ingredientes250 gr de mantequilla125 gr de azúcar blanca125 gr de azúcar moreno3 huevos275 gr de harina 1 cucharada sopera de harina de maíz (maicena)100 gramos de chocolate blanco cortado en trocitos pequeños2 cucharadas soperas de dulce de leche
Preparación 1. Derrite la mantequilla y añadir el azúcar blanca y el azúcar moreno. Bátelo hasta que esté todo integrado.
2. Añade los huevos uno a uno y sigue batiendo hasta que quede una masa suave.
3. Añade la harina poco a poco y luego la maicena, hasta obtener una masa espesa.
4. Una vez esté toda la harina integrada le pones los trozos de chocolate, yo lo corto en trozos bastante irregulares, pero intento que tengan más o menos el mismo tamaño, a mí me gusta que se distingan los trozos de chocolate en la masa (se hecho si te fijas en las fotos en el corte se ve el trozo de chocolante blanco en mitad de la masa).
5. Y por último solo tienes que añadir el dulce de leche y hacer remolinos en la masa con él, puedes usar un palo de brocheta o un tenedor para hacerlo. Ahora lo pones en el horno que debe de estar precalentado a 180ºC. Cada horno es un mundo, pero para que te orientes, el mío estuvo 35 minutos horneándose. Debes obtener una superficie dorada y un interior denso.
Si te apetece puedes ponerle un poco de dulce de leche por encima o incluso trocitos de chocolate, ya eso depende de tu nivel de gordapapismo.
Es un postre ideal para sorprender esta Navidad y dejar a la familia o a tus amigos alucinando con muy poco esfuerzo. Si te animas, ya sabes, me lo cuentas. Por aquí nos gustan los documentos gráficos como pruebas de apreciar las cosas buenas.
Wow se ve brutal!!
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