En mi familia somos muchos y muchísimos más que más que diría el gran Hovik. Así que cuando nos reunimos siempre hacemos la fiesta del traje, ya saben eso de «Yo traje tortilla», «Yo traje ensalada», «Yo traje empanada», «Yo traje…».
Si unes esta característica al hecho que lo único que nos gusta más que comer es celebrar, pues entenderás que llevo años practicando el noble arte de los bocados, entremeses, aperitivos, canapés, bocadillos, etc.
Más que por gordapapa, que también, por necesidad. No siempre había fogones para poder cocinarlo todo. Y los bocatas, aperitivos y canapés fríos son una solución sencilla, cuando hay una cocina con cuatro fogones y 60 personas.
Me he propuesto ir subiendo por aquí todas las versiones que he hecho hasta ahora.
Hay mucho trabajo, así que empiezo.

Yo hice la mermelada de calabaza casera, pero si no te da la vida, pilla una en el súper. Sí, te prometo que hay mermelada de calabaza.
Pillé un trozo de queso de queso tierno de quesería «El Faro», pasé por la plancha unas rodajas de calabacín con un poco de aceite de oliva y le puse por encima unas hojas de tomillo fresco.
Te dejo la receta de la mermelada por si te apetece hacerla.
Mermelada de calabaza
Ingredientes
600 g de pulpa de calabaza ya pelada y sin pipas
250 g de azúcar
Ralladura de un limón
El zumo de un limón
1/2 vaina de vainilla
1 vaso de agua
Opcional : una estrella de anís y media cucharadita de jengibre en polvo
Preparación
- Corta la calabaza en cuadraditos muy pequeños y ponla en un caldero con el agua, el azúcar, el zumo y la ralladura de limón y la vaina de vainilla abierta a la mitad. Y si te apetece ponle la estrella de anís y el jengibre en polvo.
- Déjalo todo a fuego medio bajo hasta que la calabaza se empiece a deshilachar, removiendo de vez en cuando con una cucharada de madera o silicona. Hay que estar atento y remover a menudo para que no se pegue. Una vez la calabaza esté deshecha y tenga un bonito color algo tostado por la caramelización del azúcar la apartas del fuego.
- Saca la vaina de vainilla y la estrella de anís si quieres triturar la mermelada. Yo no lo suelo hacer, porque la dejo el suficiente tiempo am fuego para que se deshagan los trozos y me gusta con esa textura. Pero si la quieres sin trozos, tritúralo con la ayuda de una batidora (Recuerda retirar la vaina de vainilla y la estrella de anís). Y listo.