Lo malo de las » bombas emocionales», ya saben esas noticias que llegan cuando más tranquila estás y te dejan tu mundo patas arriba, es que no avisan.
Vienen así, de repente, sin ticket para poder hacer la devolución ni na. ¡Vaya caca de la vaca!
Después de la pataleta, el ¿Por qué a mí, Señor? ¿Por qué?, planear la huída a una isla desierta y todos esos trámites, pues toca aceptar la situación.
No les voy a mentir lo de ser madura y hacerte cargo de tus procesos es otra… ¡Vamos repitan conmigo en voz alta! ¡Caca de la vaca!
Y es que encima aceptar implica el dejar ir lo que no puedes controlar. ¿Yo? ¿Sin control? ¡Con lo que me gusta a mi controlar! En serio, es una… ¡Caca de la vaca!
Al acabar con todo esto, ya en agotamiento extremo sin fuerzas ni para quejarte, pues viene el turno de recuperar la calma,llenarte de energía de nuevo y salir del bucle mental en el que solo ves la bomba y ya no existe nada más en tu vida. ¡Otra caca de la vaca! Porque lo que apetece en ese momento es seguir llorando, arrastrándote por el suelo e implorar a los dioses de pasado, presente y futuro que te ayuden con tu sufrimiento ¡Bien de drama!
Y lo siento, pero,cuando estoy así soy incapaz de hablar de comida. No puedo.Todo me da naúseas.
Así que hoy voy a escribir sobre alimentos, pero para el alma dolorida ¿Vale?
La música me ayuda mucho a salir de ciertos estados mentales, y estoy obsesionada ahora mismo con un pianista,Lang Lang, en bucle. Te dejo aquí una de sus interpretaciones por si ves que te hace click.

La frivolidad, en mitad del drama más grande, me salva la vida. Así que voy como un naúfrago buscando una tabla a la que agarrarse intentando encontrar algo que me entretenga tanto, que me permita olvidarme de mis pensamientos por unos minutos y este episodio sobre cómo se creó el Frigopié y otros helados del verano me ha divertido muchísimo. Si no tienes podimo,te dejo aquí el vídeo de Youtube, no está el episodio completo, pero menos da una piedra.

El perfil en Instagram de @historia_de_la_moda es una delicia y esta publicación sobre los test de vestuario de pelis clásicas hizo que pasara diez minutos buscando referencias, fotos y curiosidades.

Y les dejo un libro «Lugares que no quiero compartir con nadie» de Elvira Lindo, sencillo de leer, que no requiere de mucho tiempo ni tener que retener mil nombres ni tramas ni nada de eso. Algo perfecto para cuando tu cabecita está pasada de vuelta.

Bueno, pues me voy para seguir digiriendo mi bomba emocional. Lo pienso hacer saliendo mucho a la calle, hablando con los demás y mirándoles a los ojos, haciendo mis ejercicios, abrazando a los mío, llorando de camino a casa si hace falta y preocupándome por beber mucha agua y ponerme mil cremas. Las bombas hay que tratarlas así ¿no?
Por cierto, hablando de bombas ¿Ya probaron esta receta, son muy ricas y sencillas? Y aquí pueden ver el paso a paso. Joe, mira que dije que no iba a hablar de comida. Na, las gordapapa siempre tiramos para la nevera.

Las bombas emocionales se digieren con mucha frivolidad, belleza, música y agua.. ya estás en medio de la digestión amiga! En nada.. lo echas fuera ☺️
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¡Ay, ojalá, querida! ¡Ojalá! Gracias por los consejos.
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