3 ideas con hojaldre y la niña árbol

Yo era una «niña árbol«, una de esas que dejabas en una esquina de la habitación con un muñeco y ahí se quedaba plantada el tiempo que hiciera falta.

Se ve que cuando repartieron la tranquilidad yo me puse dos o tres veces en la fila. Lo siento si me quedé con la ración de alguien. Eso sí, por la fila de tener sentido de la orientación no me pasé, a lo mejor por eso acabé varias veces en la otra. Seguro que iba perdida.

Fui un bebé con el pelo lleno de rizos, tranquilona, curiosa, por no decir «enteradilla» y con ganas de mirarlo todo.

Siempre me gustó dibujar, pintar y todo lo que tuviera que ver con las manualidades. Intentaba decorar, con resultados de dudoso gusto, los tarros vacíos con recortes y cinta adhesiva, imitaba las ilustraciones de los pocos cuentos que habían en casa una y otra vez, hasta conseguir que mis garabatos se parecieran un poco a los originales. Y podía pasar horas, no es ninguna exageración, eran horas y horas enteras coloreando sin salirme de la línea.

No es algo extraño que adore hacer recetas con hojaldre y darle mil formas distintas. Para mí es como seguir haciendo trabajos de plásticas. Un recorte por aquí, una forma por allá, algo rico dentro y listo. Bonito, económico y sencillo.

No te preocupes si eras de esas personas que jamás consiguió recortar bien o aprobar dibujo. No te va a hacer falta ninguna habilidad extraordinaria, Te prometo que todo lo que te enseño hoy lo pueden hacer hasta los más pequeñajos del hogar. No tiene misterio.

Eso sí, yo lo aclaro por si acaso, el hojaldre refrigerado se tiene que manipular recién sacado de la nevera.No puedes dejar que se caliente a temperatura ambiente o vas a tener una masa chiclosa, muy difícil de manejar y que se abre con cada gesto. Tienes que tener siempre el resto de elementos preparados para usar, sacar el hojaldre en el último minuto y manipularlo con las manos lo menos posible. Así el éxito está aseguro.

Este hojaldre relleno de queso Camembert fue uno de los triunfos del año pasado ¡Qué fácil! ¡Qué rico! ¡Qué resultón!

Las palmeritas saladas de bacon, cebolla carameliza y queso han sido un clásico en todas las celebraciones familiares de los últimos 15 años. ¡Y me las siguen pidiendo!

Mira que las hago de más sabores. Las tengo de pesto, de tomate seco y queso, de sobrada y miel, jamón serrano, espinacas y nueces, chorizo de teror y miel de palma…

Pero nada, todos los gordapapas de mi familia siempre, SIEMPRE, me pide las de bacon, cebolla carameliza y queso.

Y por último, estos cuadraditos de calabacín, mermelada de tomate y cebolla. Ya pueden conseguir la mermelada de tomate en cualquier supermercado. Así que da muy poquitos dolores de cabeza esta maravilla.

Si se quedan con ganas de más, en mi perfil de Instagram @aroa_aleman les dejaré algún recordatorio extra. ¡Viva el hojaldre!

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

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