El ruido y el silencio se parecen

“Si quieres saber dónde está tu corazón, mira con qué distraes tu mente”

El ruido y el silencio se parecen, me encanta estar en medio del barullo, una plaza me vale y una cafetería a las once de la mañana también. El ir y venir de gente, el sonido de las conversaciones de fondo, sin poder entender bien de qué hablan, el ruido de las tazas, los camareros, la gente que pasa, los que se levantan, los que se van, el perro de la puerta,el que va con muletas y yo ya estoy en Mercurio. 

Supongo que eso es lo que sienten los bebés al escuchar el ruido blanco. Mi cabeza ahí se enfoca rápido, muy rápido. Mucho mejor que con el silencio absoluto.

El silencio me da sueño, me relaja demasiado. El silencio me gusta para leer. Ya mi cabeza hace todo el ruido que necesito mientras leo, tengo efectos especiales ahí dentro, dignos de un par de oscars. 

No soporto que me toquen, no me gustan los masajes, no me relajan. ¿Controladora? ¿Yo? Un poco ¿Por?

He vuelto a ver cine antiguo, la culpa la tuvo una escena de «Sabrina» en la que enseñan a Audrey Hepburn a hacer un soufflé. El sonido de las pelis de esa época tiene algo que me embelesa y ahí me quedé, mentalmente estaba preparando soufflé siguiendo instrucciones rígida, claras y concisa. 

Rigidez e instrucciones. Creo que a todas las personas con rigidez mental nos gustan las instrucciones. Es más, exigimos instrucciones para la vida, por favor, un manual, grande, enorme, con muchos capítulos y en todos los idiomas. 

Por favor, quiero una edición en tapa dura de ese manual. 

La música, muy alta, muy temprano, la misma canción en bucle. Me encanta ponerme los cascos, porque así nadie sabe el número de veces que pongo la misma canción. 

🎶“Pasó lo que tenía que pasar

Y no pienso hacer nada más

Más que quedarme aquí

Cuidando la raíz

Cuidando la raíz

Cuidándola

Y aunque a veces llores, tienen las flores

Que tener agua aunque no sea la justa

Y es recurrente al la’o de tu frente

Unos ojitos que piden disculpas

Y tú que siempre has intentado tener tanto cuidado

Con lo que estaba cerca pero no en tu mano

Y tú tendrías que ver el alma que tiene tu garganta

Que solo así se aprende a ver el mar en calma”🎶

Valeria Castro.

El movimiento. No me sale algo, no sé hacerlo, no sé cómo gestionarlo; pues a caminar, a bailar, a caminar de nuevo. Después de caminar tanto que ya te planteas si volver a casa en guagua es buena idea, todo se coloca. Las neuronas se me activan con el movimiento, las soluciones vienen solas o no aparecen, pero entiendo que es cuestión de aceptarlo y punto. 

Los olores, no recuerdo una cara. Dejo de saludar a gente, porque al teñirse el pelo no los reconozco, pero no olvido un olor. Soy capaz de reproducir escenas enteras en mi cabeza simplemente a través de un estímulo olfativo. Eso deja de tener gracia cuando el olor es peo de culo de camello con diarrea. Eso tampoco lo olvido. Me han entrado náuseas al escribir la frase, así soy. 

Escucho los discursos de personas despreocupadas, en apariencia al menos, porque me parecen más libres, entre menos intentan agradar a una mayoría, mejor me caen. No puedo evitarlo. Es curioso como a alguien que le gusta tanto las normas como a mí, le fascinan las personas que no las tienen en cuenta y dictan las suyas propias. 

La risa es el camino más corto, la manera más sencilla de soltar lastre y la única salida cuando llegan los dramas  ¡Benditas chorradas! A mí aléjame las frases de motivación y mándame memes. 

Pillar el caldero o la sartén y saber que voy a dejar algo rico para no preocuparme mañana de la comida. Esa paz es la que le deseo a todo el mundo, la de saber que mañana tiene el plato asegurado y de que te está esperando a la vuelta del trabajo. 

Albóndigas con espaguetispreparo siempre las albóndigas como si fuera yo a alimentar a medio ejército. Congelo lo que sé que no va a necesitar y la semana que estoy plof, pues hiervo espaguetis, sacó unas pocas albóndigas y listo. ¿Vaga o práctica? Nunca sabrán la respuesta. 

Esta receta es de las que me gustan, todo a un caldero y listo.Bonito con tomate

Nadie, repito NADIE, me ha dicho NUNCA que haya hecho esta receta en casa. La culpa la tiene que no preparé el estilismo gastronómico e hice las fotos más feas de la historia de la humanidad. Pero les prometo que son deliciosas. Pruébenlas, las feas también tenemos derecho.Ensalada tibia de lentejas con queso feta y espinacas.

Estuve hablando en instagram con una ¿seguidora? se me hace muy ridículo usar ese término, aunque me suena a secta y eso me mola un poco. Digo lo de ser líder de una secta, no pertenecer a una. En plan como los Simpsons y que me cantaran lo de “Nananananana, líííííder”. Bueno, que estuve hablando de esta receta por insta, si se te hace bola lo de la salsa de yogur, ponle solo la de tomate, quedan divinas. 

Aprovecha las berenjenas, esto se puede comer frío, caliente o tibio. Solo o como guarnición, con o sin pan. Está rico de todas las maneras y puedes congelarlo si te sobra. Caponata siciliana

¡Vivan fuerte,coman rico y brinden por los que no están!

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

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