Ya la cagué

¡Yas, la cagué! Lo dije mal.

Odio equivocarme, looooo oooodiiiiiooooo con la fuerza de los mares y el ímpetu del viento.

Me mortifica hasta el infinito y más allá.

Es que no lo soporto. Además, me genera tanta vergüenza que ni lo verbalizo. Y ,claro, si no lo cuento, pues la mortificación crece. 

No es que me dé coraje y ya. Es que le doy vueltas al error hasta que me agoto.

¡Qué necesidad! 

Una semana llevo mortificada con un fallo, una semana. Nadie ha notado el error. Bueno, me estoy mintiendo a mi misma. Sé que se dieron cuenta; pero son tan educados que no dijeron nada. 

Me viene genial lo de hacer radio en directo. Jamás imaginé que iba a decir esa frase. 

Lo de ir a Onda Cero los miércoles y los jueves a la Radio Canaria me está dando la vida. 

Me llegan a decir hace un año que yo iba a escribir esa frase y la única posibilidad que se me ocurriría es que me hubiese pasado alguna tragedia, de esas que la gente quiere entrevistar. Pero,mira, ahí estamos sin necesidad de ser un titular de la crónica de sucesos.

Pues me viene genial para lo mío. Es decir, para trabajarme la cabecita que me dieron y que yo he construido a base de experiencias.

Es en directo, por elección propia. Y,claro, me equivoco. Normal, en directo no puedes darle al pause y repetir. Se tira y listo. Y ahí queda para siempre, grabado y subido a varias plataformas para que le den al play una y mil veces y puedan analizar mi error sintáctica y morfológicamente. Me cachis en la mar salada. ¡Socorro! 

Todavía lo llevo regular. Mi parte racional sabe que eso no le importa a nadie, principalmente porque no soy tan importante y segundo porque no soy un robot. 

Eso lo tengo claro, que da igual y que así se aprende, practicando y equivocándose. No hay más.

Pero ahora vas a explicarle eso tú a mi autoexigencia absurda que lleva años cogiendo fuerza y poder a base de sentirse escuchada. ¡Es una plasta! Pero ahí vamos con ella.

Pues nada, les dejo ideas para la semana que tengo que ir a equivocarme mucho. 

La cocina también va genial para esto ¿eh? Es imposible cocinar y no equivocarse alguna vez. Dímelo a mí el día que le puse sal en vez de azúcar a la tarta de queso. Me dio un coraje…a la basura la tarta entera, se ponía haber vendido como remedio para subir la tensión. 

En fin,vayan a equivocarse o a vivir, que viene a ser lo mismo. 

El goulash que adoramos en este hogar y que me enseñó a hacer una chica checa (parece un trabalenguas). El único requisito es que el pimentón sea bueno y ya.

Unos churros de pescado se me antojaron la semana pasada y los preparé en nada y en menos, porque mi pescadero de confianza ya me había hecho el pescado en tiras. Amo mi foto de los churros, me la quiero poner de fondo de pantalla.

Pasta con tomate seco y espinacas , tener un bote de tomate seco en la despensa es un recurso tan útil, que repongo siempre el bote que vacío. Es mi por si acaso particular.

Ya está el tiempo para un caldo de papas tradicional o caldo de huevo o caldo de millo. Lo que se les antoje.

Flan de papaya suave, cremoso y exótico. Tiene que hacerlo YA.

¡Vivan fuerte, coman rico y brinden por los que no están!

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

2 comentarios sobre “Ya la cagué

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