Si no está roto,no lo arregles.

Aparecí con aquel libro viejo,con la portada en color marrón totalmente desgastada

Y al abrirlo para enseñar una de sus páginas a mi dormida audiencia; el lomo en el que se podía el leer en vertical el título cayó al suelo.

«¿Pero cómo llevas eso así? Hay que pegarlo o se te va a terminar de estropear el libro»-me lo dijo con el asombro del que ve lo evidente.

Le insistí en que ese ejemplar me había costado unos poquísimos euros en una tienda de segunda mano; que lo compré ya medio destartalado y que me daba igual. Estaba descatalogado y era la única manera de tener el contenido,que era lo que me importaba.

Insistió en llevárselo a casa e intentar repararlo.Me preguntó incluso la clase de funda que prefería o los colores que podía usar. No le di importancia a esas detalles y le dije que no hacía falta que se molestara,solo era un libro antiguo y lo que me importaba es que se pudieran leer sus páginas interiores.

«Si arreglas la portada,te durará más»-sentenció, mientras tomaba el ejemplar medio descuartizado y lo miraba con los ojos curiosos.

Al poco apareció con una funda preciosa,cosida a mano con un retal que le quedaba en casa y adornado con un par de líneas de encaje. Admiré cada puntada y le dije que apreciaba mucho el tiempo que le dedicó a poner lindo mi pobre libro,que era más un Frankenstein hecho a cachos que un libro de recetas.

Me explicó que había usado una cinta con pegue para reparar el lomo antes de coserle el forro. Y aproveché para sacarlo de la funda y observar los detalles.

Aquello me pareció todo una revolución; reparar algo dañado. Algo que no tenía ningún tipo de valor monetario y que podría conseguir de nuevo por muy pocos euros,arreglado; con mimo y cariño.

¿No les parece revolucionario?

En este mundo loco en el que vivimos, en el que todo es rápido,en el que puedes mandar a pedir al otro lado del mundo cualquier objeto de deseo, en estos tiempos que te insisten en el que si no tienes el último modelo,no vales nada. En ese contexto, ella eligió reparar, darle otra vida y cuidar.

La manera en la consumimos objetos se parece bastante a la manera en la que consumimos personas.

Y en una sociedad en la que te venden que no tienes que perderte nada, en la que tienes que intentar acceder a las novedades, en la que estamos sobreinformados, sobreestimulados y en la que en el fondo estamos solos,aislados y sintiendo a menudo que no somos suficientes; ahí,justo ahí,ella decidió reparar.

Reparar es cuidar, es parar el tiempo para arreglar algo que está de tu mano, es que no te importe que salga más barato comprar uno nuevo;porque tu objetivo es otro, es darle valor a lo que está. Me pareció pura revolución.

Y en este mes en que todo el mundo insiste en que compres,yo quiero recordar que hay cosas que vale la pena arreglar,remendar o buscarle una segunda vida.

Voy a empezar a repararme yo y luego buscaré en mi hogar si hay algún objeto que necesite atención ¿Vale?

Y con este espíritu de aprovechamiento, se recuerdo algunas de las maravillas que cociné en el hogar el año pasado y que volvería a hacer sin dudarlo ni un segundo.

Este rulo de queso con pistacho y arándanos, que últimamente veo en todos lados y que ya hice el año pasado (me encanta decir esto,porque me siento como si lo hubiese inventado yo o algo parecido).

El hojaldre relleno de camembert con cebolla pochada solo dio alegrías y lo tuve que repetir,por petición popular, muchas veces.

Unas setas con huevos y jamón,porque en estos casos,menos es más. Pocos ingredientes,pero muy ricos y a disfrutar.No hay más.

Las mantequillas de sabores valen para todo, las puedes poner con un pan rico y hacer que una comida empiece con la calidad que se merece o las puedes usar para darle sabor y color a un curry, un pollo, unas verduras, un pan con queso o un filete.

Y el toque dulce se lo dejo a esta lemon curd, una crema de limón que me vuelve loca y por la que vale la pena hacer algo al baño María, se la puedes poner a queques,galletas, a un vaso de yogur, a una tarta de queso o a lo que se te antoje. Es una delicia.

Publicado por aroaaleman

Hablo mucho y casi siempre de comida. Gordapapa profesional.

2 comentarios sobre “Si no está roto,no lo arregles.

  1. Aroa, el enlace del hojaldre de camembert lleva al enlace del rulo de queso y me quedo con las ganas de ver tu receta. Aprovecho para decirte que me encanta tu página, gracias por compartir tus recetas, tu tiempo y sacarme una sonrisa cuando te leo. Enhorabuena!!

    Me gusta

Deja un comentario